Crónica de Portosín

 

9/7/4. Club Náutico de Portosín. Ría de Muros y Noia.

Las embarcaciones que participan en la Primera Travesía Marítima Xacobea han cubierto hoy una etapa de 35 millas entre Camariñas y Portosín. La meta está muy cercana, solo a unas treinta millas, en la Ría de Arosa, pero hoy quedaba por salvar el último gran escollo; cruzar el Cabo de Finisterre.

Las condiciones fueron duras, más si cabe que los anteriores días. Los vientos, que sobrepasaron los treinta nudos, han obligado a los patrones de las embarcaciones a navegar “a la francesa”, es decir, usando sólo la vela de proa para que la fuerza que el viento ejerce sobre la vela mayor no pueda atravesar el barco en la mar y contra el oleaje, lo que sería un peligro.

Ayer la organización de la travesía nos llevó a visitar el Faro de Cabo Vilano, en plena Costa da Morte, y su farera, la primera mujer y las más antigua que ostenta esa profesión, nos contaba que sufría cada vez que veía como los veleros como los nuestros se enfrentaban a los temporales y no es para menos, Meteo Galicia había avisado de este temporal y aunque nuestra flotilla de barcos llegó sana y salva a su destino, la embarcación de Salvamento Marítimo de Camariñas tuvo que salir al rescate de un velero de unos once metros al que el temporal reinante acababa de dañar severamente, destrozando sus velas y su piloto automático. Era realmente impactante ver el lastimoso estado en el que quedo el barco, después de que la naturaleza descargara sobre el su fuerza.

Hoy será la última crónica que escribamos desde el Rotán que, con pena, tiene que retirarse de la travesía sin terminarla, para poder regresar a su base. Aún nos quedan por recorrer las mas de doscientas millas que nos separan de Luanco y si seguimos hasta el final las condiciones meteorológicas previstas para la zona pueden impedirnos llegar a tiempo para reincorporarnos al trabajo.

Pero esta no será la última crónica de esta peregrinación marítima Xacobea, A partir de hoy, un compañero, Antonino García, embarcado en una de las dos goletas que participa en la regata, terminará el reportaje narrando las aventuras de los dos días de navegación que faltan para llegar a Puerto Cruz, punto final de esta travesía.

Tanto mi hija Emma, autora de algunas de las fotos que han acompañado a estos reportajes, como yo, nos sentimos apenados, pero contentos con la aventura que emprendimos ya hace casi quince días y desde aquí queremos darle las gracias a ASNAUGA, la Asociación de Clubs Náuticos de Galicia que con tesón, esfuerzo, buena voluntad, amabilidad y toda clase de facilidades para con los participantes ha conseguido organizar con éxito esta Primera Travesía Xacobea que hoy termina para nosotros pero que esperamos se repita. Desde luego nosotros, con algo más de tiempo, intentaremos regresar el próximo año.

Enhorabuena a ASNAUGA por esta iniciativa que ya es una realidad.

En nuestra memoria quedan grabadas las sensaciones vividas, el gusto de tantos buenos momentos y mientras escucho aullar el viento y silbar los obenques, siento que no vamos con el deseo de volver para disfrutar otro año más de la compañía de los buenos navegantes y mejores amigos que han compartido con nosotros esta aventura que se ha convertido en toda una experiencia para un padre y una hija que han navegado y continuaran navegando por estos difíciles mares y que nos han ayudado a entendernos mejor.

Las dos próximas crónicas se la escribirá Antonino García, así que gracias también a ti, Antonino, por terminar este trabajo que empecé con placer y termino con pena, la de no poder completarlo.

 

Desde el Roatán saludos de Emma y José Luis Conty.

 

ASNAUGA C/Orense 11 Santiago de Compostela A Coruña Spain 15071

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